¡Felicitaciones eres bienvenido!

Querid@ amig@, recibe mi cordial saludo; de alguna manera, tu visita al Blog, no es casualidad sino que es CAUSAL, sí, así como lo afirmo, es propio de la causa que mueve nuestras propias sensaciones en este hermoso Universo creado por un SER SUPREMO. Aquí eres bienvenid@ sin distingo de raza, credo o religión ni status social... ¡Somos herman@s e hij@s de la misma creación! ... Y teniendo en cuenta que en el crecimiento personal, la libertad de credo, de pensamiento y de expresión, y el respeto por la diferencia constituye un factor importante de amor y comprensión; por tal, lo que se expone en este blog puede ser de su interés, tal y como lo es para quien lo administra.
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2015

La Expiación ("Expiar" significa "des-hacer": Deshacer el miedo es un aspecto esencial...)

“El Cielo y la tierra pasarán” significa que no continuarán existiendo como estados separados. Mi palabra, que es la resurrección y la vida, no pasará porque la vida es eterna. Tú eres la obra de Dios, y Su obra es totalmente digna de amor y totalmente amorosa. Así es como el hombre debiera pensar de sí mismo en su corazón, pues eso es lo que realmente es.
...

Yo soy el único que puede obrar milagros imparcialmente porque yo soy la Expiación. Tú tienes un papel en la Expiación que yo te dictaré. Pregúntame qué milagros debes llevar a cabo. Ello te ahorrará esfuerzos innecesarios porque estarás actuando bajo comunicación directa... Un guía no controla, pero sí dirige, dejando a tu discreción el que le sigas o no. “No nos dejes caer en la tentación” significa: “Reconoce tus errores y elige abandonarlos siguiendo mi dirección”.

El error no puede amenazar realmente a la verdad, la cual siempre puede resistirlo. En realidad, sólo el error es vulnerable. Eres libre de establecer tu reino donde mejor te parezca, pero no puedes sino elegir acertadamente si recuerdas esto:

  • El espíritu está eternamente en estado de gracia.
  • Tu realidad es únicamente espíritu.
  • Por lo tanto, estás eternamente en estado de gracia.
  •  

    Desde este punto de vista, la Expiación deshace todos los errores, y de esta forma extirpa las raíces del temor. Cada vez que experimentas las palabras tranquilizadoras de Dios como una amenaza, es siempre porque estás defendiendo una lealtad mal situada o desencaminada. Al proyectar eso sobre otros los aprisionas, pero sólo en la medida en que refuerzas los errores que ellos ya han cometido. Eso los hace vulnerables a las distorsiones de los demás, ya que la percepción que tienen de sí mismos está distorsionada. El que obra milagros tan sólo puede bendecirlos, lo cual desvanece sus distorsiones y los libera de su prisión.

    Respondes a lo que percibes, y tal como percibas así te comportarás. La Regla de Oro te pide que te comportes con los demás como tú quisieras que ellos se comportasen contigo. Esto significa que tanto la percepción que tienes de ti como la que tienes de ellos debe ser fidedigna. La Regla de Oro es la norma del comportamiento apropiado. Tú no puedes comportarte de manera apropiada a menos que percibas correctamente. Dado que tú y tu prójimo sois miembros de una misma familia en la que gozáis de igual rango, tal como te percibas a ti mismo y tal como lo percibas a él así te comportarás contigo mismo y con él. Debes mirar desde la percepción de tu propia santidad a la santidad de los demás.

    Los milagros se dan en la mente que está lista para ellos. Dicha mente, al estar unida, se extiende a todos aun cuando el que obra milagros no se dé cuenta de ello. La naturaleza impersonal del milagro se debe a que la Expiación en sí es una, lo cual une a todo lo creado con su Creador. Como expresión de lo que verdaderamente eres, el milagro sitúa a la mente en un estado de gracia. La mente, entonces, naturalmente da la bienvenida tanto al Huésped interno como al desconocido externo. Al invitar adentro al desconocido, éste se convierte en tu hermano.

    El hecho de que el milagro pueda tener efectos en tus hermanos de los que ni siquiera eres consciente no debe preocuparte. El milagro siempre te bendecirá. Los milagros que no se te ha pedido que hagas no dejan de tener valor. Siguen siendo expresiones de tu estado de gracia, pero dado mi absoluto conocimiento del plan en su totalidad, yo debo controlar su ejecución. La naturaleza impersonal de la mentalidad milagrosa asegura tu gracia, pero sólo yo estoy en posición de saber dónde pueden concederse.

    Mensaje de Jesus en UCDM T-1.III.2-8)

    RAMÓN JOSÉ COLLANTE DE LAS SALAS
    Coach Holistico

    martes, 11 de agosto de 2015

    Jesús - Cristo

    No necesitas ayuda para entrar en el Cielo, pues jamás te ausentaste de él. Pero sí necesitas una ayuda que proceda de más allá de ti, pues te encuentras limitado por falsas creencias con respecto a tu Identidad, la cual sólo Dios estableció en la realidad. Los ayudantes que se te proveen varían de forma, aunque ante el altar son uno Solo. Más allá de cada uno de ellos se encuentra un Pensamiento de Dios, y esto jamás ha de cambiar. Pero sus nombres difieren por un tiempo, puesto que el tiempo necesita símbolos, siendo de por sí irreal. Sus nombres son legión, pero no nos extenderemos más allá de los nombres que el curso en sí emplea. Dios no provee ayuda, pues no sabe de necesidades. Sin embargo, Él crea todos los Ayudantes que Su Hijo pueda necesitar, mientras éste siga creyendo que sus fantasías son reales. Dale gracias a Dios por ellos, pues son quienes te conducirán de regreso a tu hogar.
    El nombre de Jesús es el nombre de uno que, siendo hombre, vio la faz de Cristo en todos sus hermanos y recordó a Dios. Al identificarse con Cristo, dejó de ser un hombre y se volvió uno con Dios. El hombre era una ilusión, pues parecía ser un ser separado que caminaba por su cuenta, dentro de un cuerpo que aparentemente mantenía a su ser separado de su Ser, como hacen todas las ilusiones. pero ¿quién puede salvar a menos que, al ver las ilusiones, las identifique como lo que son? Jesús sigue siendo un Salvador porque vio lo falso y no lo aceptó como la verdad. Cristo necesitó su forma para poder presentarse ante los hombres y salvarlos de sus ilusiones.
    En su completa identificación con el Cristo - el perfecto Hijo de Dios, Su única creación y Su felicidad, por siempre como Él y uno con Él - Jesús se convirtió en lo que todos vosotros no podéis sino ser. Mostró el camino para que le siguieras. Él te conduce de regreso a Dios porque vio el camino ante sí y lo siguió. Jesús hizo una clara distinción, todavía velada para ti, entre lo falso y lo verdadero. Te ofreció una demostración palpable de que es imposible matar al Hijo de Dios, y de que el pecado, la maldad, la malicia, el miedo o la muerte no pueden alterar su vida en modo alguno.
    Todos tus pecados, por lo tanto, te han sido perdonados, ya que jamás tuvieron consecuencia alguna. Y así, no fueron más que sueños. Levántate con aquel que te mostró esto, ya que se lo debes por haber compartido contigo tus sueños para que pudieran ser disipados. y todavía los comparte, para mantenerse en unión contigo.
    ¿Es él el Cristo? Por supuesto que sí, junto contigo. Su vida en la tierra no fue lo suficientemente larga como para poder enseñar la poderosa lección que aprendió por todos vosotros. Mas él permanecerá contigo para conducirte desde el infierno que tú hiciste hasta Dios. Y cuando unas tu voluntad a la suya, verás a través de su visión, pues los ojos de Cristo se comparten. Caminar con él es algo tan natural como caminar con un hermano al que conoces desde que naciste, pues eso es en verdad lo que él es. Se han hecho amargos ídolos de aquel que sólo quiere ser un hermano para el mundo. Perdónale tus fantasías, y comprende lo mucho que amarías a un hermano así. Pues él por fin le brindará descanso a tu mente y la llevará contigo ante tu Dios.
    ¿Es él el único Ayudante de Dios? ¡Por supuesto que no! Pues Cristo adoptará muchas formas con diferentes nombres hasta que se reconozca la unicidad de todas ellas. Mas para ti, Jesús es el portador del único mensaje de Cristo acerca del Amor de Dios. No tienes necesidad de ningún otro. Es posible leer sus palabras y beneficiarse de ellas sin aceptarle en tu vida. Mas él te ayudaría todavía más si compartieses con él tus penas y alegrías, y renunciases a ambas para hallar la paz de Dios. Con todo, lo que él quiere que aprendas más que nada sigue siendo la lección que vino a enseñar, la cual reza así:
    La muerte no existe porque el Hijo de Dios es como su Padre. No puedes hacer nada que pueda alterar el Amor Eterno. Olvida tus sueños de pecado y de culpabilidad, y en su lugar ven conmigo a compartir la resurrección del Hijo de Dios. Y trae contigo todos aquellos que Él te ha enviado para que cuides de ellos como yo cuido de ti.
    Fuente: http://acimi.com/es/manualforteachers/clarificaciondeterminos_jesus_cristo.php

    lunes, 1 de diciembre de 2014

    El verdadero significado de la Navidad

    Cuál es el verdadero significado de la Navidad, Padre, no lo sé? Dímelo para que lo pueda entender...

    Que es DAR y que es RECIBIR?

    El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la obscuridad. No la veas como algo que se encuentra fuera de ti, sino como algo que refulge en el Cielo interno, y acéptala como la señal de que la hora de Cristo ha llegado.

    Cristo es el Hijo de Dios tal como Él lo creó. Cristo es el Ser que compartimos y que nos une a unos con otros, y también con Dios. Es el Pensamiento que todavía mora en la Mente que es Su Fuente. No ha abandonado Su santo hogar ni ha perdido la inocencia en la que fue creado. Mora inmutable para siempre en la Mente de Dios.

    Cristo es el eslabón que te mantiene unido a Dios, y la garantía de que la separación no es más que una ilusión de desesperanza, pues toda esperanza morará por siempre en Él. Tu mente es parte de la Suya, y Esta de la tuya. Él es la parte en la que se encuentra la Respuesta de Dios, y en la que ya se han tomado todas las decisiones y a los sueños les ha llegado Su fin. Nada que los ojos del cuerpo puedan percibir lo afecta en absoluto. Pues aunque Su Padre depositó en Él los medios para tu salvación, Él sigue siendo, no obstante, el Ser que, al igual que Su Padre, no conoce el pecado.

    Al ser el hogar del Espíritu Santo y sentirse a gusto únicamente en Dios, Cristo permanece en paz en el Cielo de tu mente santa. Él es la única parte de ti que en verdad es real. Lo demás son sueños. Mas éstos se le entregarán a Cristo, para que se desvanezcan ante Su gloria y pueda por fin serte revelado tu santo Ser, el Cristo.

    Cristo llega sin exigir nada. No le exige a nadie ningún tipo de sacrificio. En Su Presencia la idea de sacrificio deja de tener significado, pues Él es el Anfitrión de Dios. Y tú no tienes más que invitar a Aquel que ya se encuentra ahí, al reconocer que Su Anfitrión es Uno y que ningún pensamiento ajeno a Su Unicidad puede residir allí con Él. El amor tiene que ser total para que se le pueda dar la bienvenida, pues la Presencia de la santidad es lo que crea la santidad que lo envuelve. Ningún temor puede asaltar al Anfitrión que le abre los brazos a Dios en la hora de Cristo, pues el Anfitrión es tan santo como la Perfecta Inocencia a la que protege, y Cuyo poder a su vez lo protege a Él.

    Esta Navidad entrégale al Espíritu Santo todo lo que te hiere. Permítete a ti mismo ser sanado completamente para que puedas unirte a Él en la curación, y celebremos juntos nuestra liberación liberando a todo el mundo junto con nosotros. Inclúyelo todo, pues la liberación es total, y cuando la hayas aceptado junto conmigo la darás junto conmigo. Todo dolor, sacrificio o pequeñez desaparecerá de nuestra relación, que es tan pura como la relación que tenemos con nuestro Padre, y tan poderosa. Todo dolor que se traiga ante nuestra presencia desaparecerá, y sin dolor no puede haber sacrificio. Y allí donde no hay sacrificio, allí está el amor.

    El Príncipe de la Paz nació para re-establecer la condición del amor, para enseñar la lección de que el sacrificio no está en ninguna parte y de que el amor está en todas partes, y ésta es la lección que todavía quiero enseñarles a todos mis hermanos. Pues la comunicación lo abarca todo, y en la paz que re-establece, el amor viene por su propia voluntad. No permitas que la desesperanza opaque la alegría de la Navidad, pues la hora de Cristo no tiene sentido si no va acompañada de alegría. Unámonos en la celebración de la paz, no exigiéndole a nadie ningún sacrificio, pues de esta manera me ofreces el amor que yo te ofrezco. ¿Qué podría hacernos más felices que percibir que no carecemos de nada? Ése es el mensaje de la hora de Cristo, que yo te doy para que tú lo puedas dar y se lo devuelvas al Padre, que me lo dio a mí. Pues en la hora de Cristo se restablece la comunicación, y Él se une a nosotros para celebrar la creación de Su Hijo.

    Dios le da las gracias al santo anfitrión que desee recibirle y le deje entrar y morar allí donde Él desea estar. Y al tú darle la bienvenida, Él te acoge en sí Mismo, pues lo que se encuentra en ti que le das la bienvenida, se le devuelve a Él Y nosotros no hacemos sino celebrar Su Plenitud cuando le damos la bienvenida dentro de nosotros. Los que reciben al Padre son uno con Él, al ser los anfitriones de Aquel que los creó. Y al abrirle las puertas, Su recuerdo llega con Él, y así recuerdan la única relación que jamás tuvieron y que jamás querrán tener.

    Perdónanos nuestras ilusiones, Padre, y ayúdanos a aceptar nuestra verdadera relación Contigo, en la que no hay ilusiones y en la que jamás puede infiltrarse ninguna. Nuestra santidad es la Tuya. ¿Qué puede haber en nosotros que necesite perdón si Tu perdón es perfecto? El sueño del olvido no es más que nuestra renuencia a recordar Tu perdón y Tu amor. No nos dejes caer en la tentación, pues la tentación del Hijo de Dios no es Tu Voluntad. Y déjanos recibir únicamente lo que Tú has dado, y aceptar sólo eso en las mentes que Tú creaste y que amas.

    Amen.

    Dios te ha dado un lugar en Su Mente que es tuyo para siempre.

    Pero sólo puedes conservarlo si lo das de la misma manera en que se te dio.

    Dar sin límites es lo que Dios ha dispuesto para ti porque eso es lo único que puede brindarte Su dicha, la cual es Su Voluntad compartir contigo. Tu amor es tan ilimitado como el Suyo porque es el Suyo.

    Dios es tu patrimonio porque Su único regalo es Él Mismo. ¿De qué otra manera podrías dar, salvo como Él da, si quieres saber cuál es el regalo que Él te hizo? Da, pues, sin límites ni mesura, para que te des cuenta de cuánto te ha dado Él. Tu capacidad para aceptar a Dios depende de que estés dispuesto a dar como Él da.

    Fuente: http://acimi.com/es/lectura_del_mes.php

    viernes, 24 de mayo de 2013

    ¿UNIDAD CRISTIANA?

    A propósito de un mensaje que recibí de un hermano cristiano, y amigo personal, que se congrega en una iglesia cristiana de las que se autodenominan evangélicas, le compartí lo siguiente:

     

    “Amado Hermano, en Cristo Jesús, amado amigo, cada día le doy Gracias al Todopoderoso porque continua allanando mi camino espiritual...; en ese caminar, como te comente el día miércoles, todo está saliendo de la oscuridad para pasar a la luz, es decir, lo que en mi lenguaje común denomino la transparencia, el ser autentico, el expresar sin miedo o temor, nuestra "verdad", esa verdad, del aquí y del ahora, que es producto de nuestra evolución y elevación (esta dos palabras integralmente: cuerpo, mente y espíritu), donde la evolución es terrenal y la elevación es transcendental o espiritual (de regreso al Supremo creador).


    Digo mi "verdad" del momento de evolución y elevación, porque en el día a día, recibimos nuevas enseñanzas, nuevos aprendizajes e incluso en la misma Sagrada Escritura cristiana tenemos ejemplos de haber leído un pasaje bíblico en sinnúmero de oportunidades, y en cada una de ellas es posible que los efectos que ocasiona en nosotros sea diferente, es decir, el poder del Espíritu Santo (el Espíritu de Verdad que nos recuerda todo...) nos los enseña e interpreta según la circunstancia especifica o necesidad...


    Todo lo anterior lo expongo como preámbulo al comentario que realizaré a continuación, que es producto de la oportunidad que el Altísimo colocó a disposición, como consecuencia del mensaje que abajo me reenvíaste. Solo tú (y Dios), sabes en tu corazón que motivó hacerlo... en mi caso, solo sé, por intuición, que te motivó, y de hecho, soy temerario en afirmar que fue Dios quien lo puso en tu corazón para permitirme expresarte algo que tenía en mi corazón y que esperaba el momento propicio para hacerlo. Pues, ¡ya se presentó!


    Sin duda nuestro reencuentro es un llamado que Dios colocó en nuestro corazón. Hice todo lo que pude por ubicarte y contactarnos. Te expuse todo mi "combate espiritual". En gran parte te compartí algunos puntos de los cuales, en el momento de evolución y elevación, hoy estoy convencido, por ejemplo, en el ecumenismo (interpretado e inspirado en espíritu, según me enseñó Jesús a orar: "...Padre que todos sean uno como tú y yo somos uno..." Jn 17:20-21). Ahora bien, el ecumenismo, como mi espíritu lo inspira, es el amor a todo y a todos, sin distingo de raza, credo o religión, por ello, estoy abierto a contactar y relacionarme con todos mis hermanos de creación...; sé que en las Escrituras existen textos que advierten sobre las relaciones, sin embargo, son eso, advertencias o cuidados que debemos tener para no contagiarnos de cualquier impureza que pueda existir PERO también hay muchos textos donde nos invita a tener la confianza, la certeza, el poder (en síntesis la FE) para acercarnos con la seguridad e intención que es en el nombre del Todopoderoso y se puede ocasionar recuperaciones para su rebaño (obviamente, con los correspondientes riesgos... es cuestión de equilibrio y no confiar únicamente en nuestra fuerza humana sino en las del Supremo).


    (…)


    Y, entiendo, por intuición, en el aquí y en el ahora (en evolución y elevación de cuerpo, mente y espíritu), que mi trabajo o misión es "ecuménico", es la unidad, lo que me enseñó Jesús. Obviamente, para hacerlo sin críticas ni juicios a todo aquello que nos "separa" sino en honrar y glorificar todo aquello que nos une. En síntesis, respeto lo que piensan, sienten y les dice en sus corazones el espíritu a cada uno de los hermanos creyentes (y por qué no, a los no creyentes también). Por lo tanto, mi única invitación, cuando la oportunidad se presenta, es "predicarle" al hermano que busque a Jesús en su corazón, que luego lo comparta con sus hermanos cercanos (el prójimo, que significa el más próximo... y así sucesivamente) PERO lo fundamental es no perderse en algo que considero delicado, “creer que la forma y manera de como interpretamos las Escrituras es la mejor y que los demás están equivocados...”; sin duda, es altamente probable, que el "otro" (el o los otros hermanos que profesan una creencia con algunas diferencias) también crean y consideren que su forma de interpretar –y actuar- es la mejor. Pero bien, en las mismas Escrituras existen enseñanzas que demuestran su existencia desde siempre... Al mismo Jesús lo confrontaban sacerdotes y escribas respecto a la interpretación de las Escrituras hebreas (para nosotros, antiguo testamento), en los mismos Hechos de los Apóstoles se describe la discusión sobre la circuncisión o no de los no judíos... y así podemos encontrar muchos casos. Así, pues, esto no es de extrañarse, menos de "rasgarse vestidura", sino de comprender, en el Amor, que todos y cada uno tienen la mejor intención de proclamar a Jesús (esto para el caso de los cristianos, sean "Católicos" o "Protestantes").


    Bueno, ¿A qué viene todo esto?


    Pues, con base en tu reenvío de mensaje (el cual te agradezco infinitamente porque me refresca las citas bíblicas referentes a los santos[1]) al final tiene una alusión a la Iglesia Católica, es decir, el articulo cuenta lo bueno de una enseñanza sobre los "santos" y, por supuesto, intenta sacar del "error" a otros hermanos sobre lo que presuntamente enseñan los "Católicos". Sin embargo, me pregunto: ¿lo que allí  se dice en "verdad" es lo que enseña la Iglesia Católica? Como tuve la oportunidad de pertenecer a ese credo religioso y soy una persona inquieta que me gusta estudiar "sin tragar entero" y le pido al Espíritu de Dios, al Espíritu de Verdad, que me ayude a discernir..., entonces,  en aquellos temas que son materia de "división" entre "Católicos" y "Protestantes" los estudio con sumo cuidado..., especialmente, para evitar caer en esas discusiones, en esa discordia o división porque, entonces iré en contra de la enseñanza de Pablo (entre otras, 1 Cor 1:10-13; Efesios  1:10; 2:14-15; 4:4-6; 4:2-3).


    Y en ese proceso de estudiar y pedir el discernimiento encontré la pagina de donde  presumo obtuviste la pregunta y respuesta  (http://www.gotquestions.org/Espanol/santos-cristianos.html) y observo una pagina que no permite comentarios, a efectos que si existen personas que puedan aportar algo les sea permitido, a mi modo de ver, sería una actitud de humildad donde se permita la posibilidad de aclaraciones. Pero bueno, ese es mi deseo, otra interpretación es que precisamente se impide comentarios para evitar las discusiones y rencillas... y sí esta es la intención: ¡Gloria a Dios...! Y, obviamente, pedirle al Señor su bondad y misericordia para que el artículo no ocasione distorsiones o tergiversaciones a la verdadera enseñanza de quien se cita en el artículo, es decir, este exenta de dañar, sencillamente porque existe un desconocimiento o ignorancia respecto a lo verdadero.

    ¿Qué enseña la Iglesia Católica?  No entraré en detalle porque tendría que escribir un compendio, únicamente me permitiré citarte unos link para que, en discernimiento acompañado por el Espíritu de Verdad, lo leas y saque tus propias reflexiones.
     

     ¿Por qué el culto a los santos? (http://es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/574/2711/articulo.php?id=26973), y como este articulo un cita documento oficial de la Iglesia Católica te cito un aparte del Catecismo (http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p123a9p5_sp.html ).


    Debo comentarte, en espíritu, que coincido con el articulo...; de hecho, cuando pertenecí al credo Católico me preparé precisamente para no ser ignorante de sus enseñanza, y sé que muchos de mis hermanos de iglesia no lo hacían y observé que tergiversaban las enseñanzas y debía efectuar la correspondiente corrección fraterna. Y, en ese discernir, también existen enseñanzas oficiales de la Iglesia Católica, de las cuales me aparto en su interpretación pero eso no me hará separarme de mis hermanos, ni evadir en cualquier oportunidad participar de sus liturgias o congregaciones, porque, a fin de cuenta, me concentro en lo que me une: Padre, Hijo y Espíritu Santo y para nada en aquello en lo que no estoy de acuerdo. En ese mismo sentido, no es menos cierto que entre los miembros Católicos existen muchos que critican y enjuician a los hermanos "Protestantes" e incluso, en los documentos oficiales los denominan "los hermanos separados" (ya de por sí, lo percibo discriminatorio), por su forma de interpretar las Escrituras, por su forma de congregarse, por esto o por aquello... pero en ningún caso se toman el trabajo de acercarse, de congregarse, de unirse y con fundamento y orientados por el Espíritu de Dios, sacar su propia conclusión, sin miedos, sin temores, y menos sin soberbia ni arrogancia de considerarse los poseedores de la FE...

    Para terminar, debo referirme que la oportunidad se presenta para expresarte que, en las ocasiones que me congregue con ustedes, recibí un aprendizaje al 101% y fue, y es, una bendición de Dios. Todo absolutamente todo es una iluminación del Altísimo, tanto todo lo que me une como aquello que disiento. ¿En qué discrepo o disiento? Pues, sencillo, el Pastor manifestó en una de sus predicaciones que ustedes no son ecuménicos...; en las actividad lúdica, entre los grupos, hubo uno que escenificó el ejercicio piadoso del Rosario que practican muchos Católicos y esto lo presentaron entre las practicas de "ídolos de barro" y fue motivo de burlas, denotando, en mi sentir, falta de respeto hacia hermanos que igual creen en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (todos UNO) pero que en su creencia interpretan que existe otras maneras validas espiritualmente para llegar a Dios, y que en efecto, es diferente a la interpretación que ustedes tienen. Me pregunto: ¿Dónde está el amor y respeto al prójimo? ¿Acaso también se creen dueños de la verdad? ¿Esto no es, al fin de cuenta, caer en la misma equivocación -si la hubiese- de esos hermanos Católicos de  creer ser los únicos salvos (los que no la estudian porque oficialmente otra es la interpretación actual)? No sé, solo ustedes en discernimiento lo saben... solo sus corazones, en unión con el Espíritu de Dios les otorga la paz, la armonía, la concordia para seguir su proceso de evolución y elevación en ese camino (el propio y el de llevar otras ovejas) hasta el Padre...

    En mi caso, no los juzgo, no los critico, únicamente intento expresar mi observación, y elevo oración a Dios, para que todos seamos uno, como el Padre y Jesús lo son... como Pablo intentó enseñarlo a los de Corinto y a los de Éfeso -y otras iglesias menores. Y doy Gracias a Dios por permitirme estar allí, en ese momento, para elevar mis plegarias y suban como incienso..., y hacer mi papel de instrumento o herramienta de Dios... para estar en el momento y lugar apropiado... Y, además, practicar la humildad y la modestia al no interrumpir e intentar explicar la verdadera esencia de esas prácticas... o de preguntar cuales son las interpretaciones o discernimiento para controvertir aquello, y con esto, entrar en divergencias y controversia... Pues, No. Le doy infinitas gracias a Dios por permitirme guardar silencio, aprender de lo que sucede de manera directa y no porque otro lo dijo... y, además, permitirme entrar en contacto con Dios y pedirle fuerza para no imitar esas prácticas y no desviarme de buscar la unidad. No se trata de sincretismo, se trata de unidad en el Amor..., a Dios, en su Providencia, lo dejo para que haga su trabajo de enmendar aquello que debe ser enmendado por el hermano que difiere... o, en mi caso, para que yo enmiende lo que tenga que enmendar... así me entrego, libre y espontáneamente, a lo que el Espíritu de Verdad me (nos) recuerde... Y, con todo esto, le rogaré y pediré a Dios que me mantenga en humildad para continuar congregándome, la veces que sean necesarias, y se presenten las oportunidades para exponer, lo que Él pone en mi corazón para exponerlo, en amor, con sensibilidad y como un sencilla exposición que no pretende convencer a nadie sino que únicamente pretende proponer una reflexión sujeta al discernimiento con el espíritu, y sea Él quien obre en el momento que decida obrar para continuar con el proceso de evolución y elevación que cada quien debe hacer individualmente, y que sumados, uno a uno, construyamos la Iglesia, o cuerpo espiritual de Cristo, es decir, hacer la comunidad o comunión de los santos (com(un)idad = comun unidad ó com(u)nión = común unión).

    Pues, hermano, esto me salió extenso..., no era mi intención... pero sé, desde lo profundo del corazón que es el espíritu actuando... discerniendo toda y cada una de las palabras escritas para evitar que este provista de "ego" o intelectualismo... por el contrario, que estén revestidas de la fuerza espiritual necesaria para buscar ese compartir entre hermanos, aquellos que tenemos más cosas que nos unen de aquellas que nos separan o dividen...

    En el sentido anterior me despido... un abrazo y todo mi amor en Cristo Jesús.”

    Para concluir, es conveniente aclarar que lo antes citado está debidamente editado… y regresó al título: ¿Unidad cristiana? y, entonces: ¿Cuándo sucederá? ¿Se cumplen las Escrituras?... Sin duda, hay mucho por comprender, entretanto, que nos relacionemos en el Amor, ya será una buena semilla sembrada que, a su tiempo, germinará… 
    Que el Altísimo los bendiga con abundante prosperidad, en todos los sentidos, que así sea, así es, así será.

    Cordial saludo,

    RAMÓN JOSÉ COLLANTE DE LAS SALAS
    Cali - Colombia
    Teléfono Móvil: 57) 315-5620681

    Invitación a visitar y participar en: Creciendo Juntos; y/o Herramientas del Amor


    [1] … al fin de cuenta, mi frase "...no solo ser santo sino parecerlo..." no hace referencia a los Santos que ya están ante la Gloria de Dios, sino a los terrenales -a los allí citados- porque de lo contrario, no tendría sentido …