A propósito de un mensaje que recibí de
un hermano cristiano, y amigo personal, que se congrega en una iglesia
cristiana de las que se autodenominan evangélicas, le compartí lo siguiente:
“Amado Hermano, en Cristo Jesús, amado amigo, cada día le doy Gracias al
Todopoderoso porque continua allanando mi camino espiritual...; en ese caminar,
como te comente el día miércoles, todo está saliendo de la oscuridad para pasar
a la luz, es decir, lo que en mi lenguaje común denomino la transparencia, el
ser autentico, el expresar sin miedo o temor, nuestra "verdad", esa
verdad, del aquí y del ahora, que es producto de nuestra evolución y elevación
(esta dos palabras integralmente: cuerpo, mente y espíritu), donde la evolución
es terrenal y la elevación es transcendental o espiritual (de regreso al
Supremo creador).
Digo mi "verdad" del momento de evolución y elevación, porque en el
día a día, recibimos nuevas enseñanzas, nuevos aprendizajes e incluso en la
misma Sagrada Escritura cristiana tenemos ejemplos de haber leído un pasaje
bíblico en sinnúmero de oportunidades, y en cada una de ellas es posible que
los efectos que ocasiona en nosotros sea diferente, es decir, el poder del
Espíritu Santo (el Espíritu de Verdad que nos recuerda todo...) nos los enseña
e interpreta según la circunstancia especifica o necesidad...
Todo lo anterior lo expongo como preámbulo al comentario que realizaré a
continuación, que es producto de la oportunidad que el Altísimo colocó a disposición,
como consecuencia del mensaje que abajo me reenvíaste. Solo tú (y Dios), sabes en
tu corazón que motivó hacerlo... en mi caso, solo sé, por intuición, que
te motivó, y de hecho, soy temerario en afirmar que fue Dios quien lo puso
en tu corazón para permitirme expresarte algo que tenía en mi corazón y que
esperaba el momento propicio para hacerlo. Pues, ¡ya se presentó!
Sin duda nuestro reencuentro es un llamado que Dios colocó en nuestro corazón.
Hice todo lo que pude por ubicarte y contactarnos. Te expuse todo mi
"combate espiritual". En gran parte te compartí algunos puntos
de los cuales, en el momento de evolución y elevación, hoy estoy convencido,
por ejemplo, en el ecumenismo (interpretado e inspirado en espíritu,
según me enseñó Jesús a orar: "...Padre que todos sean uno como tú y yo
somos uno..." Jn 17:20-21). Ahora bien, el ecumenismo, como mi espíritu lo
inspira, es el amor a todo y a todos, sin distingo de raza, credo o religión,
por ello, estoy abierto a contactar y relacionarme con todos mis hermanos de
creación...; sé que en las Escrituras existen textos que advierten sobre las
relaciones, sin embargo, son eso, advertencias o cuidados que debemos tener
para no contagiarnos de cualquier impureza que pueda existir PERO también hay
muchos textos donde nos invita a tener la confianza, la certeza, el poder
(en síntesis la FE) para acercarnos con la seguridad e intención que
es en el nombre del Todopoderoso y se puede ocasionar recuperaciones para su
rebaño (obviamente, con los correspondientes riesgos... es cuestión de
equilibrio y no confiar únicamente en nuestra fuerza humana sino en las del
Supremo).
(…)
Y, entiendo, por intuición, en el aquí y en el ahora (en evolución y elevación
de cuerpo, mente y espíritu), que mi trabajo o misión es "ecuménico",
es la unidad, lo que me enseñó Jesús. Obviamente, para hacerlo sin críticas
ni juicios a todo aquello que nos "separa" sino en honrar y
glorificar todo aquello que nos une. En síntesis, respeto lo que piensan,
sienten y les dice en sus corazones el espíritu a cada uno de los hermanos
creyentes (y por qué no, a los no creyentes también). Por lo tanto, mi única
invitación, cuando la oportunidad se presenta, es "predicarle" al
hermano que busque a Jesús en su corazón, que luego lo comparta con sus
hermanos cercanos (el prójimo, que significa el más próximo... y así
sucesivamente) PERO lo fundamental es no perderse en algo que
considero delicado, “creer que la
forma y manera de como interpretamos las Escrituras es la mejor y que los demás
están equivocados...”; sin duda, es altamente probable, que el
"otro" (el o los otros hermanos que profesan una creencia con algunas
diferencias) también crean y consideren que su forma de interpretar –y actuar- es
la mejor. Pero bien, en las mismas Escrituras existen enseñanzas que demuestran
su existencia desde siempre... Al mismo Jesús lo confrontaban sacerdotes y
escribas respecto a la interpretación de las Escrituras hebreas (para nosotros,
antiguo testamento), en los mismos Hechos de los Apóstoles se describe la
discusión sobre la circuncisión o no de los no judíos... y así podemos encontrar
muchos casos. Así, pues, esto no es de extrañarse, menos de "rasgarse
vestidura", sino de comprender, en el Amor, que todos y cada uno tienen la
mejor intención de proclamar a Jesús (esto para el caso de los cristianos, sean
"Católicos" o "Protestantes").
Bueno, ¿A qué viene todo esto?
Pues, con base en tu reenvío de mensaje (el cual te agradezco infinitamente
porque me refresca las citas bíblicas referentes a los santos) al final tiene una
alusión a la Iglesia Católica, es decir, el articulo cuenta lo bueno de una
enseñanza sobre los "santos" y, por supuesto, intenta sacar del
"error" a otros hermanos sobre lo que presuntamente enseñan los
"Católicos". Sin embargo, me pregunto: ¿lo que allí se dice en "verdad" es lo que enseña
la Iglesia Católica? Como tuve la oportunidad de pertenecer a ese credo
religioso y soy una persona inquieta que me gusta estudiar "sin tragar
entero" y le pido al Espíritu de Dios, al Espíritu de Verdad, que me ayude
a discernir..., entonces, en aquellos temas
que son materia de "división" entre "Católicos"
y "Protestantes" los estudio con sumo cuidado..., especialmente,
para evitar caer en esas discusiones, en esa discordia o división porque,
entonces iré en contra de la enseñanza de Pablo (entre otras, 1 Cor
1:10-13; Efesios 1:10; 2:14-15; 4:4-6; 4:2-3).
Y en ese proceso de estudiar y pedir el discernimiento encontré la pagina de
donde presumo obtuviste la pregunta y respuesta (http://www.gotquestions.org/Espanol/santos-cristianos.html)
y observo una pagina que no permite comentarios, a efectos que si existen
personas que puedan aportar algo les sea permitido, a mi modo de ver, sería una
actitud de humildad donde se permita la posibilidad de aclaraciones. Pero
bueno, ese es mi deseo, otra interpretación es que precisamente se impide
comentarios para evitar las discusiones y rencillas... y sí esta es la
intención: ¡Gloria a Dios...! Y, obviamente, pedirle al Señor su bondad y
misericordia para que el artículo no ocasione distorsiones o
tergiversaciones a la verdadera enseñanza de quien se cita en el artículo, es
decir, este exenta de dañar, sencillamente porque existe un
desconocimiento o ignorancia respecto a lo verdadero.
¿Qué enseña la Iglesia Católica? No entraré en detalle porque
tendría que escribir un compendio, únicamente me permitiré citarte unos link
para que, en discernimiento acompañado por el Espíritu de Verdad, lo leas y
saque tus propias reflexiones.
Debo comentarte, en espíritu, que coincido con el articulo...; de hecho, cuando
pertenecí al credo Católico me preparé precisamente para no ser ignorante de
sus enseñanza, y sé que muchos de mis hermanos de iglesia no lo hacían y
observé que tergiversaban las enseñanzas y debía efectuar la correspondiente
corrección fraterna. Y, en ese discernir, también existen enseñanzas oficiales
de la Iglesia Católica, de las cuales me aparto en su interpretación pero eso
no me hará separarme de mis hermanos, ni evadir en cualquier oportunidad
participar de sus liturgias o congregaciones, porque, a fin de cuenta, me
concentro en lo que me une: Padre, Hijo y Espíritu Santo y para nada en aquello
en lo que no estoy de acuerdo. En ese mismo sentido, no es menos cierto que
entre los miembros Católicos existen muchos que critican y enjuician a los
hermanos "Protestantes" e incluso, en los documentos oficiales los
denominan "los hermanos separados" (ya de por sí, lo
percibo discriminatorio), por su forma de interpretar las Escrituras, por su
forma de congregarse, por esto o por aquello... pero en ningún caso se toman el
trabajo de acercarse, de congregarse, de unirse y con fundamento y orientados
por el Espíritu de Dios, sacar su propia conclusión, sin miedos, sin
temores, y menos sin soberbia ni arrogancia de considerarse los poseedores de
la FE...
Para terminar, debo
referirme que la oportunidad se presenta para expresarte que, en las ocasiones
que me congregue con ustedes, recibí un aprendizaje al 101% y fue, y es,
una bendición de Dios. Todo absolutamente todo es una iluminación del Altísimo,
tanto todo lo que me une como aquello que disiento. ¿En qué discrepo
o disiento? Pues, sencillo, el Pastor manifestó en una de sus
predicaciones que ustedes no son ecuménicos...; en las actividad lúdica, entre
los grupos, hubo uno que escenificó el ejercicio piadoso del Rosario que
practican muchos Católicos y esto lo presentaron entre las practicas de
"ídolos de barro" y fue motivo de burlas, denotando, en mi sentir,
falta de respeto hacia hermanos que igual creen en Dios Padre, Dios Hijo y Dios
Espíritu Santo (todos UNO) pero que en su creencia interpretan que existe otras
maneras validas espiritualmente para llegar a Dios, y que en efecto, es
diferente a la interpretación que ustedes tienen. Me pregunto: ¿Dónde está el
amor y respeto al prójimo? ¿Acaso también se creen dueños de la verdad?
¿Esto no es, al fin de cuenta, caer en la misma equivocación -si la
hubiese- de esos hermanos Católicos de creer ser los únicos salvos
(los que no la estudian porque oficialmente otra es la interpretación actual)?
No sé, solo ustedes en discernimiento lo saben... solo sus corazones, en unión
con el Espíritu de Dios les otorga la paz, la armonía, la concordia para seguir
su proceso de evolución y elevación en ese camino (el propio y el de llevar
otras ovejas) hasta el Padre...
En mi caso, no los juzgo, no los critico, únicamente intento expresar mi observación,
y elevo oración a Dios, para que todos seamos uno, como el Padre y Jesús lo
son... como Pablo intentó enseñarlo a los de Corinto y a los de Éfeso -y
otras iglesias menores. Y doy Gracias a Dios por permitirme estar allí, en
ese momento, para elevar mis plegarias y suban como incienso..., y hacer mi
papel de instrumento o herramienta de Dios... para estar en el momento y lugar
apropiado... Y, además, practicar la humildad y la modestia al no
interrumpir e intentar explicar la verdadera esencia de esas prácticas... o de
preguntar cuales son las interpretaciones o discernimiento para controvertir aquello, y
con esto, entrar en divergencias y controversia... Pues, No. Le doy infinitas
gracias a Dios por permitirme guardar silencio, aprender de lo que sucede de
manera directa y no porque otro lo dijo... y, además, permitirme entrar en
contacto con Dios y pedirle fuerza para no imitar esas prácticas y no
desviarme de buscar la unidad. No se trata de sincretismo, se trata de unidad
en el Amor..., a Dios, en su Providencia, lo dejo para que haga su trabajo de
enmendar aquello que debe ser enmendado por el hermano que difiere... o, en mi
caso, para que yo enmiende lo que tenga que enmendar... así me entrego, libre y
espontáneamente, a lo que el Espíritu de Verdad me (nos) recuerde... Y,
con todo esto, le rogaré y pediré a Dios que me mantenga en humildad para
continuar congregándome, la veces que sean necesarias, y se presenten las
oportunidades para exponer, lo que Él pone en mi corazón para exponerlo,
en amor, con sensibilidad y como un sencilla exposición que no pretende
convencer a nadie sino que únicamente pretende proponer una reflexión sujeta al
discernimiento con el espíritu, y sea Él quien obre en el momento que decida
obrar para continuar con el proceso de evolución y elevación que cada
quien debe hacer individualmente, y que sumados, uno a uno, construyamos la
Iglesia, o cuerpo espiritual de Cristo, es decir, hacer la comunidad o
comunión de los santos (com(un)idad = comun unidad ó com(u)nión =
común unión).
Pues, hermano, esto
me salió extenso..., no era mi intención... pero sé, desde lo profundo del corazón
que es el espíritu actuando... discerniendo toda y cada una de las palabras escritas
para evitar que este provista de "ego" o intelectualismo... por el
contrario, que estén revestidas de la fuerza espiritual necesaria para buscar
ese compartir entre hermanos, aquellos que tenemos más cosas que nos unen de
aquellas que nos separan o dividen...
En el sentido
anterior me despido... un abrazo y todo mi amor en Cristo Jesús.”
Para concluir, es conveniente aclarar que lo antes citado está
debidamente editado… y regresó al título: ¿Unidad cristiana? y, entonces: ¿Cuándo sucederá?
¿Se cumplen las Escrituras?... Sin duda, hay mucho por comprender, entretanto,
que nos relacionemos en el Amor, ya será una buena semilla sembrada que, a su
tiempo, germinará…
Que el Altísimo los bendiga con abundante prosperidad, en todos los
sentidos, que así sea, así es, así será.
Cordial saludo,
RAMÓN JOSÉ COLLANTE DE LAS SALAS
Cali - Colombia
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